viernes, 20 de marzo de 2015

Cómo comunicarse de manera asertiva

Hablar de manera asertiva no es magia, es una técnica que puedes practicar por ti mismo o con las personas cercanas que te puedan brindar algunos comentarios. Este artículo de dará algunos consejos para ser asertivo a través de la comunicación.

Pasos

1. Habla en primera persona. Al hablar, evita usar el pronombre tú, ya que eso te impide tener el control del oyente. Utilizar la omnisciencia te quita el control del oyente, porque “tú” solo se emplea para expresar indecisión.

2. Mantén el contacto visual. Al hablar, debes mirar directamente a los ojos de tu oyente. Desviar la mirada constantemente o no hacer contacto visual por completo demostrará timidez o incomodidad.
El contacto visual no debe ser un “concurso de miradas”. Romperlo durante partes sin importancia de una conversación presenta un entorno natural entre tu oyente y tú. Además, mantener el contacto visual ininterrumpidamente puede interpretarse como hostilidad.

3. Ten una buena postura. Imagina que te estiras desde la cabeza hasta la punta de los pies, ya sea sentado o parado. Presta atención a las regiones del cuello, de los hombros y de la parte superior de la espalda. Mantén la espalda en posición vertical y los hombros hacia atrás de manera natural. No debes estar tenso, sino consciente de tu cuerpo y de su autocontrol.

4. Exprésate a través del lenguaje corporal. Haz gestos que den un sentido de calidez y apertura de tu parte, como tener las palmas de las manos abiertas, realizar movimientos circulares con los brazos, sonreír, arrugar la nariz, abrazar, etc.

5. Evita la ambigüedad. Explícate completamente y no des respuestas oscuras.



6. Recuerda que el silencio es una herramienta, no un enemigo. Aprende a sentirte cómodo con el silencio y emplea pausas. Hacerlo también es útil cuando hablas en público.
Si tiendes a decir muletillas o a alargar la última palabra antes de hacer una pausa involuntaria, practica el uso de pausas en lugar de balbucear. Las personas que utilizan inconscientemente frases auxiliares tienden a detestar el silencio.
Habla con claridad. Murmurar, balbucear y utilizar oraciones redundantes no aporta nada que ayude a continuar con la conversación.

7. Utiliza el lenguaje apropiado. No digas palabrotas o hables de forma irrespetuosa. Las obscenidades no demuestran asertividad, sino por el contrario, indican una conducta ordinaria y una falta de comprensión.
A este método, el cual consiste en tener buenos modales, se le conoce con el término en francés savoir-faire.
Ten cuidado con el tono de tu voz. Mantenlo a un nivel moderado.

8. Si sientes que el llanto o la ira aflora, respira profundamente desde el estómago (tu estómago debe inflarse y luego desinflarse). Esta respiración profunda te calmará si lo haces de cuatro a cinco veces.

9. Sé consciente de tu voz. Si hablas demasiado bajo, la otra persona pensará que intentas ocultarte y podría ignorarte. Si eres demasiado bullicioso, podría asustarse o irritarse a causa de tu voz.

10. Lo más importante es creer que eres responsable de ti mismo. Nadie más es responsable de tu comportamiento y de tu personalidad.


11. Expresa tus emociones con claridad. Concéntrate en cómo te sientes.


Consejos

- Si has tenido el hábito de buscar constantemente la aprobación de los demás, es posible que no puedas superarlo de la noche a la mañana, pero si sigues esforzándote, con el tiempo lo lograrás. Después de una confrontación, recuerda las anteriores y compara tus reacciones para contrastarlas. Quizás aún se sientan igual de amenazadoras pero es esperanzador observar el progreso en lo bueno de tu comportamiento. Terminar con el hábito de “complacer a las personas” generalmente no es una decisión simple del tipo “todo o nada”.

- No grites ni digas cosas de las que te arrepentirás más adelante. Podría parecer una alternativa sencilla en el momento, pero los recuerdos permanecen y lo único que logra es perturbar y hacer enojar a ambas partes. La asertividad consiste en comunicar tus deseos y necesidades sin levantar la voz.

- Debes preocuparte si ofendes a alguien. Debes preocuparte por los sentimientos de los demás de una manera positiva, no de una que te debilite. No hay problema si dudas al decir algo porque no quieres lastimar a la persona con la que hablas, pero si dicha duda se debe al miedo en lugar de a la simpatía verdadera por ella, entonces debes tratar de superar esa característica negativa que hay en ti.

- Muchos de nosotros tratamos de buscar la aprobación de la gente con respecto a nuestras acciones, discursos, etc. Antes de hacer o decir algo, tratamos de pensar en si la otra persona se enojará con nosotros o no. Tratamos de evitar decir o hacer cosas que puedan provocar la ira de otros, incluso si es lo correcto. Si abandonamos este hábito, no solo podremos expresar nuestros pensamientos libremente, sino que también nos volveremos más asertivos. Diremos y haremos las cosas sin preocuparnos por lo que los demás piensen de nosotros, lo que nos ayudará a convertirnos en personas más carismáticas

- Si la conversación se torna demasiado acalorada, solicita una pausa o un descanso. Explícale a la otra persona que no tiene nada que ver con ella, que solo te sientes confundido, cansado o que necesitas tiempo para reflexionar y que reanudarás la conversación más tarde.

Aprender a comunicarte de manera asertiva toma tiempo. No te des por vencido y continúa practicando en situaciones cotidianas. ¡Las colas del supermercado son un lugar excelente para hacerlo!
Si sueles reprimir tus emociones y tus músculos son los que llevan la peor parte, es importante que los ejercites y los estires. Si lo haces, estarás más orgulloso, respirarás mejor y te sentirás más fuerte, ya que el ejercicio te ayudará a liberar tus emociones.





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