jueves, 4 de octubre de 2012

¿Sirve para algo un psicólogo?

El psicólogo es un profesional especializado y especialista, un científico del comportamiento y pensamiento humano. Por ello su trabajo se realiza directamente con personas que, generalmente, se encuentran en un momento difícil de su vida o se enfrentan a un problema o preocupación que no saben cómo resolver o como afrontar.

La psicología dispone de herramientas de evaluación, diagnóstico y tratamiento con las que entender los problemas que puede plantear una persona. Ayudar a la persona a entenderse a sí misma, pero el psicólogo no sólo explica una determinada situación o conducta, sino que también enseña a predecir y modificarla para mejorar la vida de la gente. Podríamos compararlo con un entrenador ya que no sólo ayuda en los momentos críticos y decisivos sino que también proporciona recursos y estrategias, que una vez aprendidos podrá utilizar en cualquier situación futura. Así se podrán prevenir posibles problemas, ayudado a sentirse a los pacientes más fuertes en su "día a día".

El proceso comienza con una evaluación que permite establecer un diagnóstico y tener una comprensión de los factores que influyen en el problema. Con esta información se elabora un plan de tratamiento destinado a ayudar al paciente a provocar el cambio. Un psicólogo puede ayudarle en varios aspectos. En principio, de manera individual ayuda al paciente a mejorar su calidad de vida. Para conseguir este objetivo, emplea diversas estrategias, entre ellas, aumentar su motivación para el cambio, desarrollar aquellas conductas y habilidades que pueden resultarle beneficiosas, reducir la frecuencia o eliminar las conductas problemáticas, controlar emociones y pensamientos que resultan desagradables, así como modificar los factores del ambiente que contribuyan a los problemas anteriormente mencionados. Además, realiza otro tipo de intervenciones centradas en las relaciones humanas, por ejemplo, terapia sexual, terapia de pareja, terapia, orientación y mediación familiar y terapia interpersonal.
La gente que acude a un psicólogo no tiene por que tener una enfermedad grave, ni estar como se dice "loco", basta ser como la mayoría de la gente, gente que vive normalmente, pero que tiene problemas y/o preocupaciones, ya sean estos de relaciones personales, pérdidas, ansiedad, o miedos, por ejemplo
Los psicólogo han estudiado todos estos aspectos y han encontrado implicaciones y soluciones prácticas para ellos.

Pero existe un criterio claro que nos dice cuando es más necesaria la asistencia psicológica, y ese criterio es cuando la persona siente un malestar psicológico que interfiere en su funcionamiento, social, laboral, emocional, etc.
Podemos tener en cuenta una serie de criterios que nos permitan tomar la decisión de si conviene o no dar ese paso:

· Averiguar si el comportamiento es normal, o sea, si entra dentro de lo esperable en función del desarrollo evolutivo (edad y etapa de la vida) o viene explicado por la situación concreta que se está viviendo.

· Controlar el tiempo y la frecuencia. Conductas que realizamos la mayoría de las personas (p.ej. llorar, salir, ...) comienzan a ser preocupantes cuando se prolongan en exceso o se repiten con demasiada frecuencia. Por el contrario, puede ocurrir que conductas positivas (ayudar, relacionarse, ...) no se den con la suficiente frecuencia o duración.

· Analizar el malestar que provoca a la persona padecer ese problema o el grado de interferencia con su vida normal, o bien, las molestias que ocasiona a las personas que le rodean.

· Considerar si el problema puede estar limitando las posibilidades de autorrealización y la posibilidad de tener una vida más plena.

En todo caso, ante la duda, cuando no sabemos si realmente existe un problema o no, lo mejor es dirigirse a un profesional.




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